EL MUNDO MÁGICO DE HITA.
Brian acababa de terminar de hacer sus deberes así que, los guardó en su pequeña mochila y de la misma sacó "El mundo mágico de Hita"; aquel libro que había encontrado en la biblioteca de su escuela. Parecía un libro viejo pero, estaba perfectamente cuidado. Al niño le apasionaba la lectura y se dedicaba su tiempo libre a leer historias de aventuras. Así que con el libro en la mano se apoyó cómodamente en el sillín de su habitación abriendo las primeras páginas de esa historia que empezó a leer con gran esmero e interés.Cuando llevaba poco tiempo leyendo, algo extraño sintió que le sucedía; su vista se cegó por completo, su cuerpo se elevó hacia el cielo; no pudo ver nada más que oscuridad durante aquellos escasos instantes.Posteriormente, sus ojos de nuevo se abrieron y observó esa hermosa alfombra verde repleta de flores que se extendía formando un hermosísimo y solitario paisaje. Brian intentó recordar pero, no recordó haber estado nunca en aquel lugar. Intentó recordar alguna respuesta lógica que le hubiera llevado hasta ahí pues, ni siquiera recordaba cómo había llegado hasta allí, ni como. Miles de preguntas azotaron su mente sin ninguna lógica respuesta. El chico pensó que ahora que estaba allí tendría que intentar llegar de nuevo a hogar. Así, que empezó a caminar sin rumbo; completamente solo pisando esa bella y alegre alfombra llena de colores mientras que el día avanzaba poco a poco. Hasta que a lo lejos divisó una antigua casa de madera. En ese territorio había una yegua comiendo hierba. Él llegó hasta el animal pero, se detuvo cuando estaba pasando a su costado cuando oyó un :
-Shhh....¿ Quién le da permiso para pisar estas tierras forastero?
El niño se dió la vuelta sorprendido y se quedó perplejo sin saber como reaccionar. ¿Cómo?¿Un animal que habla?¿Estoy loco?....Pensó y no contestó hasta oír de nuevo esa vocecilla de mujer que emergía desde el interior del animal.
-¡Eh! ¡Contesta! ¡Te estoy hablando!
El niño no sabía que decir ante su sorpresa, aunque pareció dejar de ser una estatua y de nuevo reaccionó como si volviera a la vida.
-¿Hablas mi idioma?¿Quién eres? Nunca había visto un caballo que hable.
-Soy Hita; la dueña de estas tierras y de esta casa. Ahora contéstame. ¿Qué le trae por aquí niño?¿Cómo has llegado hasta aquí; hasta mi casa, hasta mis tierras?-dijo, Hita.
-No sé.....no sé. No entiendo ni siquiera que hago aquí ni por qué. Yo desperté aquí en este lugar, no entiendo como he llegado hasta aquí. De verdad, te lo digo. Sólo quiero volver a mi casa con mi mamá y mi papá.
-¿Podrías indicarme el camino?¿Podrías decirme como vuelvo hasta Londres? No tengo idea de que lugar es éste, llevo todo el día hasta ahora caminando; estoy hambriento, tengo sed.-Prosiguió el niño.
-¿ Qué Londres?¡ Qué nombre más extraño! Nunca he oído hablar de esa ciudad. Éstas son las tierras de Gonda en el planeta Tanamo. Te veo sucio, cansado y hambriento. Si así lo deseas puedes hospedarte en mi casa hasta que reunas las fuerzas suficientes para proseguir tu camino y encontrar a tu amada familia.-Dijo la yegua.
Así, que Brian como no tenía donde ir y ya estaba anocheciendo pensó quedarse por unos días en ese apacible hogar hasta tener el valor y el ánimo suficiente para continuar su camino de regreso a casa. En seguida, él y Hita se hicieron amigos; era sorprendente Hita a parte de hablar como una persona normal, barría y limpiaba la casa, fregaba los platos, jugaba con él a juegos de mesa, le preparaba sabrosos platos que ella misma cocinaba y hasta le leía cuentos para dormir. Realmente, era una maravilla estar con Hita pero, el pequeño echaba de menos a su familia.
Una noche cuando el niño dormía apaciblemente en la cama un ruido extraño le despertó. En seguida sintió una fuerza que le arrastraba; que le sacaba de la cama.
El gritó:
-¡Hita! ¡Hita! ¡Ayuda! ¡Algo extraño está pasando!
Hita también gritó y relinchó corriendo hacia la habitación del niño:
-¡Brian!¡Brian! ¡Amigo!
Pero, llegó demasiado tarde a la habitación. Pues, Brian ya no estaba; únicamente estaban las sábanas revueltas de la cama y la ventana abierta de par en par.
-¡Oh, no!-pensó. La malvada bruja del reino se lo ha llevado.
* * *
-¡Ja,ja,ja! Jamás volverás a ver a tu amiguita.Mañana al atardecer estarás fritito en mi olla.Tienes la carne tan rica, tan apetitosa.
"Así que eso es lo que quiere hacer conmigo"-pensó el niño. Brian no pudo conciliar el sueño. Estaba atemorizado; sumido en sus pensamientos en el interior de esa fría y húmeda celda. A media noche; oyó unos extraños ruidos. Vió como el candado de su celda se abría por arte de magia y pudo ver a Hita que estaba ahí.
-¡Hita, Hita! ¡Amiga mía! Si te cuento......
-Shhhh..... He venido ha sacarte de este lío amigo mío.Calla que tenemos que hay que salir rápido de aquí.
Pero, antes de que ambos salieran de ese putrefacto lugar unos pasos se oyeron.
-¡Maldita sea, Brian!¡Nos ha oído!-Dijo Hita nerviosa.
Al instante apareció la delgada figura de la malvada bruja.
-¡Aja! Así ¡Que aquí está tu amiguita!Eh? Ella también me servirá para la cena.
La yegua y la bruja se enfrentaron en una frenética lucha. Brian quedó totalmente sorprendido ante los poderes mágicos de las dos. Finalmente, Hita sacó de una de sus patitas un poderoso rayo rojo. A la bruja le salió una llama que se le extendió rápidamente por todo el cuerpo.La bruja gritaba y gritaba de dolor. Su cuerpo se estaba convirtiendo poco a poco montones de arena, hasta que sus gritos extridentes terminaron por apagarse y sólo quedó un gran montoncito de arena en el suelo. Se había extinguido para siempre; había terminado.
Hita se convirtió en una hermosa mujer de cabello rubio y lacio.
-¡Hita, amiga mía! Oh! ¡Hita! ¿Eres tú?
-Sí, amigo mío. Supongo que te debo una explicación.
-Verás déjame que te cuente.-Prosiguió Hita.-La bruja y yo íbamos juntas a clase. Yo me enamoré del mismo chico del que ella se enamoró. Pero, él no estaba enamorado de ella sinó que me quería a mí y juntos empezamos a salir para pasear juntos por el río y el prado. Entonces, ella muerta de celos y de envidia me convirtió en ese animal que viste para que no pudiera volver con él. Yo tenía mis poderes pero, no sabía usarlos así que, ella pudo hacer conmigo lo que quisiera y así lo hizo. Así, de esa forma me convirtió en lo que era hasta ahora. Lo que no imaginaba ella era que yo al igual que ella, tenía poderes sólo que no los había desarrollado.Así, que ahora podré recuperar a mi amado.Ya te he dicho toda la verdad; ahora debes partir a tu lugar.
Brian abrazó a su amiga. De repente vió como esa ceguera y esas sensaciones de antaño volvieron a apoderarse de él. De nuevo no vió nada, sintió que su cuerpo se elevaba. Tras unos instantes abrió los ojos y otra vez vió que estaba en su habitación; con el libro en su regazo. Había regresado.