.ETERNO VIAJE A LA INDIA.A Thomas le apasionaba conocer nuevas culturas así que en cuanto hubo reunido los ahorrillos suficientes, decidió emprender una nueva aventura a La India. Pero, nunca imaginó que su vida cambiaría tanto al conocer a esa mujer. Desde el instante en que la conoció su cabeza no dejaba de dar vueltas en torno a ella. Lo que antaño era un viaje de placer, parecía haberse convertido en algo más.Todo comenzó desde aquella noche. Esa noche en la que Lira se hallaba bailando frente a la hoguera. Cuando él observó aquella esbelta y oscura figura, esos oscuros ojos, su oscura y larga cabellera. Lira,le había embrujado con su sensual danza con sus penetrantes ojos; con su exquisita belleza morena. La amaba, sin duda le enloquecía, sentía que no podía liberarse del embrujo de aquella mujer.
Estaba desesperado. Pues en unos días dejaría de verla; tras un largo tiempo allí debía partir a su país. Dejaría de ver a Lira para siempre. Él no deseaba perderla; tenía que hacer algo.
Así que poco antes de su partida, una buena mañana se dirigió a Lira con estas palabras:
-Querida mía, he estado pensando acerca de nosotros. Ahora sé que te amo, no cabe duda.Te amo tanto que mi corazón de dolor moriría sin verte.El dolor sería tan inmenso como si una enorme lanza atravesara mi cuerpo.No merecería la pena seguir viviendo si no estoy a tu lado. Por favor, te pido: Vente conmigo a mi país, vente a conocer un nuevo mundo, una nueva vida. Yo te sacaré de la pobreza en la que ahora vives.
Lira que tenía un buen dominio del Inglés le dijo en su idioma:
-Te confieso honesto y bondadoso caballero que yo también te amo. La luna comparte conmigo este secreto que se halla en mi corazón escondido.Te quiero, y siempre te querré pero, habitamos en mundos distintos ;en culturas diferentes.Yo no puedo ir contigo; debo permanecer aquí; ser fiel a mi patria; a sus costumbres, a mi gente.Olvídate de mi amor. Olvida el pasado. Físicamente estaremos separados pero, nuestros corazones permaneceran unidos eternamente.
Y dicho ésto,Lira se dió rápidamente la vuelta alejándose ocultando sus lágrimas que comenzaron a brotar rápidamente de sus ojos.
Ya no volvieron a dirigirse palabra alguna. Pasaron rápidamente los días. Thomas partió a Escocia. Pasaron algunos años. Su negocio marchaba de maravilla, todo iba bien, excepto que seguía pensando en Lira. No había conseguido olvidarla desde que él mismo se lo propuso. Intentaba fijarse en otras mujeres, pero, ninguna ocupaba el lugar de Lira; ninguna llamaba su atención. Él pensaba en Lira, en su Lira.Thomas no podía seguir así. La ausencia de ella le estaba matando. Ella aparecía en sus sueños, en su mente, en sus pensamientos a todas horas. Así que, decidió retomar de nuevo su viaje a la India en busca de su amada. Ahí, la volvió a encontrar tal y como estaba al partir. No pudieron contener la intensa emoción que sentían al verse. Hicieron el amor entre apasionantes, cálidos besos y tiernas caricias. La luna sería a parir de entonces testigo de ese acto, de ese efusivo deseo. Ella sería desde esa misma noche la testigo de esas noches; de esos días en los que la felicidad invadiría sus cuerpos por durante mucho tiempo.